Después de la abdicación. El destino final de Rómulo es desconocido. El Anónimo Valesiano escribió que Odoacro, «compadeciendo su juventud», perdonó la vida de Rómulo, le concedió una pensión anual de seis mil sólidos bizantinos y lo envió libre a vivir con sus parientes en Campania. Jordanes y Marcellinus Comes, sin embargo, sólo indican el exilio campano sin mencionar ninguna suma de dinero Las fuentes coinciden en que Rómulo estuvo confinado en Villa Lucullana (el actual Castel dell'Ovo), un antiguo castillo construido en sus orígenes por la familia de los Escipiones en Nápoles, Campania. A partir de este punto los historiadores contemporáneos dejan de mencionarlo. En su Historia de la Decadencia y caída del Imperio romano, Edward Gibbon, basado en la Vita Severini de san Egipcio (prefacio), hace notar que los discípulos de San Severino de Nórico fueron invitados por una «dama napolitana», Barbaria, posiblemente la madre de Rómulo, a traer su cuerpo al castillo en 488, «al luga...